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¿Cómo se fraguaron las negociaciones del mayor impulso financiero de la historia de la UE?

El Consejo Europeo
es el centro del poder en Europa.

27 líderes diferentes.

27 intereses nacionales diferentes.

27 historias diferentes.

Y todo en una única sala.

Como presidente del Consejo Europeo,
Charles Michel debe poner de acuerdo

a países del norte y del sur,
del este y del oeste,

de derechas y de izquierdas,
austeros y despilfarradores.

Podemos negociar lo que nos parezca
accesorio, pero debemos mantenernos

firmes en lo esencial.

Y con dinero,
es más fácil ser convincente.

Es como “House of Cards”.

La situación en Italia es angustiosa.

Los médicos se ven obligados
a elegir quién debe morir.

En Europa es “sálvese quien pueda”

cargamentos de mascarillas
desviados en aeropuertos,

material médico requisado.

Al principio de la crisis
del coronavirus la Unión Europea

estaba desbordada.

Era una catástrofe.

Cada país actuaba por su cuenta.

La Unión Europea
se derrumbaba ante nuestros ojos.

La Unión Europea no estaba preparada
para hacer frente a una pandemia

como ésta.

Se cerraron las fronteras,
no circulaban mercancías,

se confiscaba material
de unos y otros.

¡fue prácticamente
una guerra abierta!

Italia confía en China
para recibir ayuda.

Fue como un accidente de tráfico
a cámara lenta.

En aquel momento no eras consciente
de lo que estaba pasando.

Debemos decirles la verdad.

Necesitamos contarles la verdad.

Va a ser largo, difícil
y doloroso para las familias.

La primera prioridad es la salud.

También lo es mantener nuestro modelo
de prosperidad en el futuro.

Pero, ante todo la prioridad
es la salud.

En los últimos días hemos confirmado
que el virus se está propagando

por todos los Estados Miembros.

Realmente, era una cuestión
de débiles y fuertes.

¿Iban a permitir que sólo algunos
países de la Unión Europea

sobreviviesen a la pandemia?

Si el sur de Europa y Francia
se estancaban económicamente,

el euro no sobreviviría.

Francia propuso la idea
de un fondo europeo de rescate.

Países Bajos frena cualquier
iniciativa presupuestaria

extraordinaria, aunque tenga
que iniciar una batalla jurídica

en el seno del Eurogrupo.

El gobierno de Mark Rutte mueve ficha
para cortar de raíz cualquier intento

de mancomunar la deuda europea.

Marc Rutte
pretende ser la representación

del protestante neerlandés, agarrado.

El discurso de los países del norte
es el de la austeridad.

Estados como Alemania, Países Bajos,
Dinamarca, Suecia, Austria,

cómo olvidarla, y Finlandia.

Es legítimo que en Europa
los países económicamente fuertes

como nosotros paguemos más
y otros reciban más.

Así es como funciona
la Unión Europea.

Pero hay que mantener un equilibrio
y ser comedidos

para que las dos partes
puedan soportarlo

los beneficiarios y los pagadores.

El representante permanente
de Países Bajos

ha solicitado que la declaración
del Eurogrupo,

que intentaron debilitar
a toda costa, no pueda ser modificada

por ningún jefe de Estado
ni de gobierno.

¿Entonces Países Bajos
ha debilitado la declaración?

Entre otros, sí

¿Quién más?

Los daneses también han contribuido,
pero sobre todo Países Bajos.

Creo que Países Bajos empieza a hacer
mucho daño a Europa.

Vamos a cortar esto.

No estoy en absoluto de acuerdo
con esta afirmación.

De ningún modo.

Países Bajos tiene una visión
de Europa basada en la idea

de que el establecimiento
de un mercado interior próspero,

capaz de hacer frente a las crisis,
como la del Covid, es tarea de todos.

El Jefe de gobierno italiano
Giuseppe Conte sugiere la creación

de “Coronabonos”.

La Unión Europea
nunca se ha endeudado

por cuenta de los Estados.

Recibí una carta firmada
por varios líderes europeos

que cayó como una bomba, diciendo:
debemos invertir juntos

y por tanto endeudarnos juntos
con el fin de financiar

lo que sea necesario
para la recuperación económica.

Para los alemanes la idea
de una deuda conjunta es un tabú.

Porque es una mutualización
de la deuda.

Y me dirán ustedes que no es
muy generoso por su parte.

Es cierto, pero detrás
hay una razón democrática.

Es dar dinero a otro país

cuando no se ha elegido
a sus dirigentes.

Es decir que los impuestos alemanes
financian los gastos griegos

y el ciudadano alemán
no puede controlar el gasto

de los griegos.

¡Si usted le habla hoy en Alemania
a cualquier responsable político

de deuda conjunta, prepárese!

¡Es cómo enseñarle un ajo
a un vampiro!

Los países del sur
eran los más afectados

por la pandemia.

Italia realizó
el primer confinamiento.

Desgraciadamente, la pandemia
se sumó al debate financiero

ya existente.

La reunión es virtual
pero el enfrentamiento es muy real.

Los países en primera línea
frente al virus

piden una respuesta europea fuerte.

Tenemos que articular
un gran Plan Marshall,

un gran plan de inversiones públicas
para el conjunto de la UE.

Sí, ya he visto y puedo entender

Cuando se entra en una espiral
de desconfianza,

el elemento más pequeño
se puede interpretar de tal forma

que alimenta aún más
la espiral negativa.

Yo debo intentar cambiar las cosas.

Tenemos que trabajar para intentar
llegar a un acuerdo.

Eso vendrá después.

La petición de Italia,
España y Francia

de un nuevo plan Marshall
ha chocado con un muro.

“Si lo que estás esperando
son coronabonos,

no van a llegar nunca.”

dijo la canciller,
según unas declaraciones

aparecidas en la prensa.

Nosotros no queremos
una deuda conjunta.

Porque mutualizar la deuda no conduce
a la riqueza de la Unión Europea.

La deuda conjunta conlleva
un endeudamiento cada vez mayor

de los Estados y eso desencadenaría
una espiral peligrosa.

En este contexto,
el ministro de finanzas neerlandés

ha llegado a sugerir la apertura
de una investigación europea

para aclarar por qué determinados
países no disponen

de margen presupuestario
para afrontar la crisis sanitaria.

¡Menudo insulto!

¡La gente se estaba muriendo!

¡La gente se moría
y llega un neerlandés y dice:

“Antes de ayudaros vamos a investigar
cómo habéis administrado

vuestro presupuesto!”.

Y no era nada nuevo.

Durante la crisis griega
el ex ministro de finanzas neerlandés

declaró que los países del sur
habían despilfarrado el dinero

en mujeres, corrupción,
fiestas, champán

“No se puede gastar todo el dinero
en alcohol y mujeres

y después pedir ayuda”.

Es su declaración.

¿Va a disculparse?

No, en absoluto.

Y no necesita leerme la declaración
porque la conozco.

Salió de mi boca.

Sólo que ahora, con la pandemia
nadie había fallado.

¡Era un virus!

Y por primera vez,
el sur respondió.

Este discurso es repugnante
dentro de la Unión Europea.

¡Es la palabra adecuada: repugnante!

Por fin se dijo la palabra.

Pero para los frugales, lo repugnante
era la idea de la deuda conjunta.

La propuesta les exasperaba,
les parecía una muy mala idea.

Cuanto más pienso en el concepto
del Plan Marshall,

más sensato me parece,
pese a lo que digan algunos.

¿Por qué?

Por la idea de poner los medios,
porque sabemos que hay un retorno

al abrir las fronteras en términos
de desarrollo económico.

De hecho, es exactamente
la misma cuestión que se ha planteado

de momento para los contribuyentes
netos de la Unión Europea.

Para Alemania, para Países Bajos.

Si están de acuerdo que digan:

Estamos aportando recursos
porque es un acto de solidaridad,

pero también es un acto
de interés nacional

para estos países, ya que el hecho
de alimentar el mercado interior

es indispensable para ellos
a medio y largo plazo.

¿Todo el mundo está listo?

Me gustaría que reflexionáramos
sobre nuestra comunicación.

Sabemos que nos arriesgamos
a que se nos vea muy divididos

en los próximos días.

Pero creo que es fundamental
evitarlo,

aunque no estemos de acuerdo en todo.

Europa tiene que demostrar
que es la casa

de todos los ciudadanos europeos.

No estamos escribiendo una página
de un manual de economía.

Estamos escribiendo una página
de un libro de historia.

Lo que estamos pidiendo a la UE
es lo mismo que nos estamos aplicando

a nosotros mismos,
coordinación y, en segundo lugar,

la mayor movilización de recursos
económicos y materiales

de la historia, porque Europa
está en guerra contra el coronavirus.

La principal batalla que Italia
debe librar en las reuniones europeas

es la de un fondo que sea financiado
con una participación económica

del esfuerzo, por ejemplo,
en forma de eurobonos.

Yo no digo esto
para oponerme al sur de Europa

ni para evitar ser solidario.

Insisto, creo que los eurobonos
rompen el equilibrio de la zona euro.

Hubo un momento de sinceridad
que permitió que determinados líderes

abandonasen, no voy a decir
sus principios

porque los mantuvieron,
pero sí el tono.

Ya no era agresividad lo que tenía
frente a mí, no era mezquindad,

sino alguien dispuesto a hacer
lo mejor para su país.

Países Bajos sólo existe
porque existe la Unión Europea.

La incapacidad de la clase política
para decírselo a su pueblo explica

esta posición tan extremista.

¡Por favor, no les dé dinero
a los italianos ni a los españoles!

¡Oh! ¡No, no, no, tomo buena nota!

Atraen a empresas extranjeras
con impuestos particularmente bajos.

Air France-KLM tiene su sede
en Países Bajos,

Fiat tiene su sede en Países Bajos.

Es una fuente de ingresos,
aunque los impuestos sean bajos.

Y luego Rotterdam es el puerto
de entrada del mercado interior,

los neerlandeses
recaudan los derechos de aduana

en nombre de la Unión Europea.

Pero se quedan con una parte.

Con el pretexto de que es mucho
trabajo se quedan con un 15%

como mínimo.

Se enriquecen a nuestras espaldas.

Propongo que respetemos la tradición.

David, tienes la palabra.

Por favor David

Los componentes de la industria
automovilística alemana

se fabrican en gran parte en Italia.

Si se quiere apoyar a la industria
alemana también se debe apoyar

a la industria italiana
que fabrica los componentes.

Si se derrumba Italia,
la industria alemana se derrumba.

Gracias a ese Consejo Europeo
conseguimos acabar con uno

de los tabúes
que existían hasta entonces,

la idea de invertir juntos.

Soy consciente
de que no está todo resuelto.

Todavía tenemos muchas dificultades
por delante.

Te rogamos Señor hoy por Europa
para que crezca unida.

La unidad de la fraternidad.

Buenos días Santo Padre.

Gracias por darme la oportunidad
de hablar por teléfono con usted.

Permítame hablar.

Se necesita poesía creativa

para reactivar la economía

después del desastre de la pandemia.

La prioridad de Europa es reducir
la propagación del virus.

Para ello hemos tomado medidas
excepcionales de restricción

de las libertades

Más despacio y un poco más alto,
no se le escucha muy bien.

De acuerdo

Repito.

La confianza entre las personas
es un elemento importante

para resolver problemas y conflictos.

Por tanto, debemos tratar
de aumentar la confianza

no sólo entre los líderes políticos,
sino también entre los pueblos.

Cuando los pueblos desconfían
unos de otros generan conflictos

que pueden llegar a ser muy graves
y difíciles de resolver.

Es hermoso lo que acaba de decir.

Muy hermoso.

Gracias.

Yo pienso que podemos ir
por este camino.

Giro inesperado en la cumbre
de la Unión Europea

La pareja franco-alemana
propone la creación

de un fondo europeo
de 500.000 millones de euros.

Europa tiene que ser solidaria.

Necesitamos una rápida
recuperación económica.

Por eso queremos crear un fondo
temporal de 500.000 millones

de euros.

El anunció pilló a todo el mundo
por sorpresa

y tal vez sirvió de recordatorio
a los políticos

de “nunca digas nunca jamás”.

Alemania acepta el principio
de deuda conjunta.

El bando de “los Frugales”
pierde a su aliado más poderoso.

¡Todos se cayeron de la silla!

¡Angela Merkel
tiró por la borda treinta años

de política presupuestaria alemana!

Era una revolución fundamental.

La proposición franco-alemana
marcó el punto de inflexión.

La Unión Europea no está formada
solamente por Alemania y Francia,

sino por 27 países miembros.

Es totalmente legítimo que los demás
países también aporten sus ideas.

Sobre todo, los que al final
tendrán que pagar.

La propuesta elaborada
por la Comisión es un fondo europeo

de recuperación
de 750.000 millones de euros.

500.000 millones
en ayudas a fondo perdido

y 250 millones en préstamos.

Es el momento de Europa.

No va a ser sencillo
para Charles Michel

conseguir un acuerdo de los 27.

Es muy prudente con las ayudas.

“Alerta de secuestro,
el presidente del Consejo Europeo

ha desaparecido de las pantallas
de radar de los medios.

¿Dónde se ha ido Charles Michel?”.

Está en la sombra.

Le hemos visto como el rey de Europa.

En realidad, su trabajo es echar
carbón en 27 calderas a la vez

para que avance
la maquinaria europea.

Un trabajo de precisión.

Y de momento, no está bien ajustado.

Con el cierre de fronteras
no puede reunirse

con los demás dirigentes europeos.

Las imágenes de cumbres virtuales
en las que se le ve solo

ante un mosaico de jefes de estado
y de gobierno dan la impresión

de que sigue la crisis
tras la pantalla

como un mero espectador.

Esas declaraciones y algún
que otro mensaje de la prensa

en este momento son duros.

Para mí lo fundamental es pensar
que el trabajo que se está haciendo

dará sus frutos.

Según nuestra información,
el jefe de gabinete de Charles Michel

ha dimitido.

François Roux cedería su puesto
a Frédéric Bernard hasta ahora,

asesor político
del Presidente del Consejo Europeo.

Es normal que se produzcan ajustes
en la organización del equipo.

Y es lo que ha sucedido.

Estamos a un mes
de una cumbre decisiva para el futuro

del continente, así que estamos
muy centrados en el objetivo.

Pensamos muy poco en todo lo demás.

Se acabó el tabú, los 27
aceptan la idea de la deuda conjunta

para financiar la recuperación.

Hemos unido las fuerzas de Europa
para salir al mercado.

No se trata solamente
de prestar más barato.

Se trata de repartir ayudas
que se reembolsarán

de forma conjunta.

Eso es lo importante.

Y esto es lo que nos hace
experimentar lo que se ha dado

en llamar “un momento hamiltoniano”.

¿Qué es el momento hamiltoniano?

En 1792, Estados Unidos
era una confederación,

exactamente como ahora Europa.

Un secretario del tesoro muy joven
llamado Hamilton

propuso crear préstamos conjuntos.

Pero también asumir las deudas
en que habían incurrido

los estados para financiar la guerra
de la independencia.

Logró imponerlo,
haciendo que Estados Unidos

pasara de confederación a federación.

Es un momento muy especial.

No es necesariamente un momento
hamiltoniano, es un momento europeo.

Dice eso para tranquilizar.

Estamos hablando
de 750.000 millones de euros.

Hablamos de una deuda conjunta masiva.

Estamos hablando de recursos propios.

De un posible impuesto europeo.

Lo que estamos viviendo es enorme.

Sí, es enorme y no

Sí, tiene razón, es enorme.

Pero yo no lo veo como una deuda
sino como una inversión.

Ya se conoce la fecha de la mayor
negociación de la historia

de la Unión Europea.

Será el 17 de julio en Bruselas.

Los países austeros
rechazan en bloque el principio

de las ayudas, y confían en mantener
sus descuentos en las aportaciones

al presupuesto.

¡Hola Pedro!

¡Hola Charles!

¿Qué tal?

Bien.

¿Y tú Pedro?

Eres capaz de resolverlo todo.

¡Estoy impresionado!

¡Felicidades!

Creo que si en julio no llegamos
a un acuerdo, será un desastre.

Hola, mi nombre es Vanessa.

Soy la asistente personal
del Presidente Charles Michel.

Sé que el Primer ministro
intentó conectar con

Como recordarás en febrero
propuse 1.094.000 millones de euros

para el Marco Financiero Plurianual.

Los Frugales querían 1.050.000
millones de euros.

Tengo la intención de proponer
una cifra intermedia

Informo rápidamente al presidente

Disculpen por el retraso, lo siento.

¿Qué tal estás?

¡Eres muy popular en Países Bajos!

¡Estoy impresionado!

Sí, pero es temporal.

¡Pero eres muy fuerte!

Estoy seguro de que con semejante
popularidad será fácil conseguir

un acuerdo en el Consejo Europeo.

Sí, sí.

¡Puede hacernos la vida más fácil,
estoy convencido!

Los Frugales exigen que los países
beneficiarios de ayudas

se comprometan a hacer reformas
económicas.

Otra condición para el fondo
de recuperación es el respeto

del estado de derecho.

En Hungría, los derechos
de las personas homosexuales

retroceden.

Polonia ha provocado una acalorada
polémica en Europa

con las denominadas
“zonas libres de ideología LGTB”

decretadas por varios municipios.

¡Han creado zonas libres de LGTB!

No defiendo a los homosexuales
porque soy homosexual,

sino por el hecho de que se está
estigmatizando a una comunidad.

No olvidemos lo que ha pasado
en nuestro continente.

Esto demuestra el desconocimiento
de nuestra tradición.

A lo largo de los siglos hemos sido
uno de los países más tolerantes.

Se trata sencillamente de movimientos
radicales que hacen mucho ruido

por ambas partes.

En la izquierda y en la derecha.

Luego serán los judíos.

Las mujeres.

Los negros.

Los homosexuales.

Es importante establecer
un Estado de derecho,

los valores de la Unión Europea
como hilo conductor de todo.

Y con dinero,
es más fácil ser convincente.

Rechazo de lleno
cualquier acusación de este tipo.

Todos los seres humanos
tienen los mismos derechos.

Las mujeres adquirieron
sus derechos en 1918.

Polonia fue pionera en Europa.

No me apetece dejar de herencia
a las futuras generaciones una Europa

en la que los derechos
sólo estén en los libros de historia.

Y ahora tenemos a Sebastian Kurz.

¡Hola Sebastian!

¿Qué tal?

¿Nos oyes?

¡Hola!

¿Nos oyes?

Así debería funcionar mejor.

¿Nos escuchas ahora?

¡Ya está, ya os oigo!

Perfecto.

¿Qué tal Sebastian?

¡Bien!

Le he dicho que al final
no habrá ni 500.000

ni 400.000 millones en ayudas.

Luchamos para que no haya ayudas
de esta magnitud.

¡Bien!

¡Buenos días Charles!

¡Buenos días Emmanuel!

Hemos consultado a casi todos.

Hay bastantes puntos positivos,
cuestiones que avanzan

en la buena dirección.

Y hay algunos temas preocupantes.

Con Marc Rutte se puede dialogar.

Sin embargo, con Kurz
no ha sido fácil, ha rechazado todo.

Tenemos intención de publicar
la Negobox a finales de la semana

que viene

La Negobox es el texto del acuerdo.

La llamamos así para decir
que sigue abierto a negociación.

Se trata de un texto que va cambiando
hasta el acuerdo final

que denominamos conclusiones.

La verdadera negociación
comienza a partir del momento

en el que se mencionan los importes

y entonces se producen
algunas tensiones.

La Comisión ha propuesto
aumentar en 1500 millones de euros.

Necesitamos 2000 millones
para el primer pilar que corresponde

a la propuesta de la Comisión
y otros 500 millones

para lo que hemos prometido.

Me pregunto si en la rotación

no podrían desaparecer mil millones

No jugamos,
intentamos encontrar un acuerdo.

Tenemos 27 intereses divergentes
y debemos encontrar un equilibrio.

Lo que le das a uno,
no se lo das a otro.

Me pregunto si no deberíamos recortar
el paquete de Europa Digital.

Y también está el programa Erasmus
que ha aumentado mucho.

Aunque es otra vaca sagrada.

¿Qué sería menos doloroso?

Sinceramente, estoy pensando
en el Fondo Europeo de Defensa

y la movilidad militar.

A los franceses
no les va a hacer mucha gracia.

Puedo preguntar a los franceses:

¿Qué preferís la Política Agrícola
Común o la Defensa?

Venga, retiramos mil millones
del Fondo Europeo de Defensa.

Vamos a proponérselo al presidente.

Me recuerda el viejo dicho
sobre la política

y la elaboración de salchichas.

Mejor no ver cómo se hacen

¿Ángela, cual es tu pronóstico
para el final de esta semana?

No sé

Yo diría cincuenta por ciento.

No veo la posibilidad de conseguir
500.000 millones de euros

para ayudas.

Sería bueno que intercambiásemos
opiniones sobre dónde fijar el límite

por abajo.

La línea roja que no hay que cruzar.

No podemos aceptar 300.000
ni 250.000

o lo que los países austeros
consideren una buena oferta.

Para mí no sería aceptable.

Por eso quería hablar contigo
y conocer tu opinión.

Para mí, el objetivo es 500.000
millones de euros

que es lo que decidimos nosotros dos.

Para mí 500.000 millones para ayudas
no es el límite superior,

sino más bien el límite
del que no debemos bajar.

Veremos lo que pasa
el viernes por la noche

o el sábado por la mañana.

Si todo esto no conduce a nada
y Mark es inflexible,

tal vez debamos aceptar un fracaso.

No sé

Todos ellos.

Todos los fallecidos
permanecerán en nuestro recuerdo.

No los olvidaremos nunca.

Dejarán en sus familias
un inmenso vacío en el alma.

Se avecina una cumbre rara,
sin prensa, sin contacto

y con mascarilla.

Oficialmente dura dos días
pero Charles Michel ha avisado

a las delegaciones para que metan
más ropa en la maleta.

Los dos temas son el tamaño
del presupuesto y los descuentos.

Primero debemos resolver estos puntos
y luego las condiciones.

La primera ministra de Dinamarca
Mette Fredericksen

tenía previsto celebrar su boda hoy.

La “Frugal” ha pospuesto la ceremonia

para participar en este Consejo
Europeo extraordinario.

¿Qué tal está?

¡Un saludo con el codo!

Es un momento de verdad
y ambición para Europa.

El mundo entero nos está mirando.

Hay mucho en juego.

Algunas decisiones
del Consejo Europeo

se toman por unanimidad.

En ese sentido, hay un intercambio
permanente de vetos

en cualquier Consejo europeo.

Comenzamos la cumbre y algunos países
me habían comunicado unas horas antes

del inicio que en el tema
de las ayudas no podían estar

de acuerdo, de modo
que no saldrían adelante.

Así que al tocar la campanilla
que marca el inicio de la cumbre

no tenía ninguna seguridad.

Aunque sean los cumpleaños
de la canciller alemana

y del primer ministro portugués,

los 27 no les van a hacer
ningún regalo en las negociaciones.

Entre los presupuestos
y el fondo de recuperación la lista

de puntos a tratar es vertiginosa.

La forma de financiación,
el reparto de ayudas,

las condiciones del pago de ayudas
vinculadas a reformas económicas

y al estado de derecho.

Cuestiones climáticas,

por no hablar de los descuentos
para los países ricos

Pero el tema central es el importe
del fondo de recuperación

y el reparto para ayudas y préstamos.

Tenemos una estrategia.

Pero no tenemos un plan detallado
que diga a tal hora de tal día.

Napoleón decía: “Si llegas al campo
de batalla con un plan preconcebido

y no te adaptas, estás perdido.”

Los “Frugales” se han repartido
el trabajo para atacar

en todos los frentes.

El canciller austriaco se concentra
en el tamaño y la financiación

del fondo.

La primera ministra de Dinamarca

se encarga de los descuentos
presupuestarios para los países

que más contribuyen.

Y el primer ministro neerlandés
de las condiciones del pago de ayudas.

Incluso ha exigido un derecho de veto
en los planes de recuperación

de los países del sur.

En lo referente a los préstamos,
esperamos reformas

en los países beneficiarios.

El deseo de ciertos países es recibir
ayudas, así que: ¡Chicos, necesitamos

más garantías
de que vais a llevar a cabo reformas!

Está tocando una cuestión
de soberanía elemental.

Resulta muy difícil
que un primer ministro

o un jefe de Estado acepte
tener que contar con la aprobación

de un tercer país para llevar a cabo
las reformas que considere.

Soy consciente de que cuando se trata
de temas complicados,

igual que en un ring de boxeo,
la fase de observación es la fase

en la que cada cual recuerda
con firmeza su posición de principio.

Buenas tardes.

¡Hasta mañana!

¡Hasta mañana!

Durante la negociación
se pueden utilizar muchos trucos.

La firmeza, el humor,
los tecnicismos,

hacer como que no se entiende
la propuesta

cuando se ha entendido perfectamente.

La mesa es la Champion League
de los negociadores europeos.

Sabíamos que la propuesta oficial
de Alemania y Francia

era de 500.000 millones

y también sabíamos
que Emmanuel Macron había declarado

que no aceptaría ninguna cifra
por debajo.

Nos pareció que Angela Merkel
sería algo más flexible,

y nosotros como “países austeros”
lo aprovechamos enseguida.

La estrategia es dar un paso
en su dirección, pero no más.

De este modo les involucramos
y no les damos un pretexto

para cerrar la puerta.

El importe global
sigue siendo 750.000 millones,

pero los estados más reticentes,
encabezados por Países Bajos,

han conseguido incrementar
la parte de préstamos reembolsables

en detrimento de las ayudas.

Por último, dichos países
han conseguido, no sólo mantener

el descuento que disfrutan
en su aportación a los presupuestos,

sino que lo han incrementado,
y eso que Emmanuel Macron

pedía la supresión.

Las cosas van en la buena dirección.

Todavía queda por solucionar
un tema importante:

Asegurarse de que el dinero
será bien empleado.

La tarde del sábado el ambiente
era muy duro, realmente muy duro,

porque la mayoría
de los Estados miembros

tenía la sensación de que el grupo
de “los Frugales”

a los que se sumaba Finlandia,

no daba ningún paso
en la dirección del compromiso.

En las cumbres se suele dormir
una media de una hora como mucho

por la noche y alguna siesta
de 15 minutos.

La fatiga influye en los nervios
y en las tensiones.

La pareja franco-alemana, exasperada,
abandona una reunión

con los frugales dejando a los demás
dirigentes en el sitio.

Supuestamente Emmanuel Macron
habría pedido que tuvieran preparado

su avión por si decidía regresar
a París.

Podemos negociar
lo que nos parezca accesorio,

pero debemos mantenernos firmes
en lo que creamos esencial.

En ese momento pensé que tal vez
se había acabado.

No iba a funcionar.

En momentos así es importante
mantener la sangre fría

e intentar que todo el mundo
permanezca en Bruselas.

Me alteré y cometí un error.

Dije: “Decidle a Mark que he pedido
que preparen mi avión”.

Michel bromeó diciendo que conocía
a la gente necesaria en Bélgica

para cerrar todos los aeropuertos.

Nadie iría a ninguna parte
hasta que no hubiera acuerdo.

Nosotros no consentimos que nadie
nos chantajee diciendo que se marcha

porque no obtiene
el resultado deseado.

Se pueden gestionar las cosas
de otra manera,

pero los países austeros no vamos
a cambiar nuestra posición por eso.

Si en ese momento se hubiera
producido una ruptura

habría sido muy difícil volver
a poner una propuesta sobre la mesa

para poder continuar
con las negociaciones.

Es posible que no lleguemos
a ningún acuerdo hoy.

Nuestra táctica es poner siempre
algo sobre la mesa.

Cuando pones algo sobre la mesa
obligas a todos a posicionarse.

Si no pones nada,
dejas que la gente imagine,

fantasee, se marche, hable,
se queje y acaben con la reunión.

La táctica de algunas capitales
es ejercer presión

sobre el Estado de derecho.

Un motivo más noble para la ruptura

que únicamente la cuestión
financiera.

Viktor Orban salió súbitamente
del Consejo Europeo

para hablar con la prensa
y se dirigió al museo

de Historia de Europa.

¿Dónde estábamos?

¿Quiénes son los principales
combatientes?

En la esquina roja, los neerlandeses.

En la esquinza azul, Hungría.

Es sencillo.

Empezó a explicar con la voz llena
de emoción que se sentía herido

por lo que el Sr. Rutte
estaba haciendo,

realmente no entendía a Hungría.

No sé por qué el primer ministro
neerlandés me odia a mí o a Hungría

ni por qué nos ataca tan duramente

En su opinión, Hungría no respeta
el Estado de derecho y por ello

debe ser sancionada económicamente.

Su posición es inaceptable.

El tema principal, el importe
de las ayudas, sigue sin resolverse

En cuanto al fondo de recuperación
llegaron a 400.000 millones.

Se centraron en 390.000
o 400.000 millones.

Al final se habló poco de dinero
si nos fijamos en el paquete global,

sobre todo porque había
un presupuesto

de más de un millón de millones,
pero la simbología de que la cifra

comenzara por 3 o 4 influyó mucho.

Estábamos en una situación
de cara o cruz.

Gano o pierdo.

Todo se centró en eso.

Subió el tono entre el presidente
francés y el canciller austriaco.

Emmanuel Macron supuestamente
habría dado un puñetazo en la mesa

y denunciado la mala voluntad
de los Frugales,

reprochándole en especial
a Sebastian Kurz el haber abandonado

la reunión para hacer
una llamada telefónica.

No conozco a ningún jefe de Estado
ni de Gobierno que permanezca

todo el tiempo en una reunión.

Todos tienen que hacer llamadas
de vez en cuando,

todo el mundo tiene que ir
al servicio,

creo que son necesidades normales.

Todo el mundo lo hace.

Había llegado el momento
de la verdad.

Era todo o nada.

El presidente hizo una pregunta
a la sala:

“¿Paramos ahora y se acabó
o continuamos

y hacemos conversaciones bilaterales?

Quiero saberlo”.

Y el primer ministro sueco dijo:
“No Charles, vamos a seguir”.

Me entrevisté con Mark Rutte
a solas.

Y otra vez, el bloqueo.

Fue como jugar al póker mentiroso.

Ahora 390

¿Lo ves?

Mark Rutte me dijo la cantidad máxima
que estaba dispuesto a aceptar.

Al comprobar que la cantidad
era muy baja

informé a los servicios de protocolo
para que recordasen

a todos los jefes de Estado
y de Gobierno

que podrían regresar a sus casas.

La partida había terminado.

Mark Rutte salió de mi despacho.

Vi a su colega Stephan Lofve
y le di la misma información.

Y entonces sucedió algo
muy interesante.

Mark Rutte volvió a la puerta.

Pensé que era un gesto de alguien
que no quiere romper la negociación.

Escribí al presidente y le dije:

“Rutte ha vuelto,
está delante de la puerta”.

Recibo una información según la cual,
Mark Rutte quiere hablar conmigo

antes de que comience la reunión.

Eso le permite subir la oferta
frente al primer ministro sueco.

Cuando Mark Rutte vuelve a mí,
pongo sobre la mesa

el último margen de maniobra
porque de lo contrario

era un fracaso.

Logramos llegar a un acuerdo
sobre los 390

gracias a los descuentos.

Volvemos a la sala y preguntamos
si podemos trabajar con 390.

La sala está de acuerdo,
podemos trabajar con esa cifra.

Entonces se fija la cantidad
simbólica global.

Lo que significa
que vamos a poder tratar el resto.

Hemos venido para proteger
los intereses de nuestros países,

no para asistir a los cumpleaños
de unos y otros durante toda la vida.

El lunes por la mañana

había que convencer
a Francia y Alemania

de que la propuesta no era tan mala.

En el Consejo Europeo
no se puede humillar a nadie.

Pero hay perdedores y en esta ocasión
los neerlandeses y los tacaños,

habían perdido.

Les recuerdo que llegaron
al Consejo Europeo diciendo

“no a la deuda conjunta,
no a la deuda conjunta”.

Ese fue el punto de partida.

Aceptaron la deuda conjunta enseguida
y luego comenzaron las negociaciones

para saber si serían
750.000 millones de ayudas

o de préstamos, es decir que cayeron
en su propia trampa

al entrar en una negociación
de cifras cuando lo que rechazaban

era el principio de la negociación
en sí.

En todas estas negociaciones
no se trata solamente de determinar

el importe de las ayudas.

Se trata también de saber
cómo se va a utilizar el dinero,

saber si el estado de derecho
es un criterio a tener en cuenta

antes de conceder la ayuda.

Y por último determinar en qué zonas
va a circular el dinero.

¿Irá exclusivamente al sur
o también irá al este de Europa?

Todavía había que hacer
muchos ajustes, ultimar precisiones,

incluso algún asunto complicado.

Polonia y Hungría
rechazan que la concesión

del fondo europeo esté condicionada
al respeto del Estado de derecho.

Los valores son muy importantes
para todos nosotros.

Pero seamos honestos, cada país
tiene unos valores diferentes.

Mateusz Morawiecki
y Viktor Orban dicen que temen

una instrumentalización política
de una herramienta así por parte

de la Comisión o de ciertos países
occidentales.

Existe en efecto
un problema de confianza.

Si los textos legislativos
son ambiguos, si nos vemos expuestos

al chantaje en el futuro,
si nos retiran las ayudas económicas

por estas ambigüedades,
entonces ejerceremos

nuestro derecho de veto.

Hay países que quieren bloquearlo
todo cuando hablamos

de Estado de derecho.

Pero saben que si lo bloquean,
también bloquean cualquier ayuda

para los países que más necesitan
el dinero en una crisis.

Y los que más necesitan el dinero
en una crisis saben que si bloquean

el Estado de derecho,
no recibirán dinero.

¡Ya casi está!

Según nuestras informaciones
los 27 han llegado a un acuerdo

sobre el presupuesto
y el plan de recuperación.

Un plan de recuperación europeo
de 750.000 millones de euros.

390.000 millones
irán destinados a ayudas

y 360.000 millones a préstamos.

También deberá adoptarse
la condicionalidad vinculada

al respeto del estado de derecho,
pero las modalidades de aplicación

se discutirán posteriormente.

No podemos decir
que no hayamos peleado.

Las negociaciones
fueron tan complicadas

Emmanuel Macron y Angela Merkel
se encargaron de tratar

una serie de temas,
concretamente los temas de clima

o de Estado de derecho.

Y en el momento del acuerdo
en la sala, la delegación polaca

puso una enmienda sobre la mesa,
entonces fui a ver a Emmanuel Macron

y a Angela Merkel para preguntarles
si habían hablado de ello

con el primer ministro polaco.

¿Cómo?

¿El 50%?

Sí, sí, sí.

Me respondieron
que habían hablado muy brevemente.

Mark estuvo de acuerdo

Mette estuvo de acuerdo

Sanna estuvo de acuerdo

Tenemos que encontrar a Mateusz.

Entonces fui a ver
a la delegación polaca

para decirles que primero
había que presentar la enmienda

en la sala ante todos.

Ahí estaba el primer ministro
de Polonia en la última ronda;

todos contuvimos la respiración

Pensamos que podía ser un bombazo,
pero llevábamos ya cuatro días

sin descansar, nadie había dormido,
todo el mundo creía

que había un acuerdo.

Todos tenían una sonrisa
de oreja a oreja

El primer ministro
plantea la cuestión.

No hay ninguna objeción
y el texto se valida.

Han sido necesarios cuatro días
y cuatro noches para cambiar Europa.

92 horas de negociaciones.

Una de las cumbres
más largas de la historia.

¡Lo hemos hecho!

Europa es fuerte.

Europa está unida.

¡Es un momento histórico
para Europa!

¿Piensa que es un acuerdo histórico?

No es la palabra que yo utilizaría.

Hace sólo ocho días
algunos miembros decían

“estamos en contra del principio
de deuda conjunta”.

Han aceptado.

Vamos a ser solidarios
y pagar para la recuperación.

Pero los países que reciban la ayuda

tendrán que emprender
reformas estructurales

Lo que cuenta
es que hemos llegado a un acuerdo.

La concesión del fondo europeo
estará condicionada

al respeto del Estado de derecho.

No sólo hemos conseguido dinero,

hemos defendido también el orgullo
de nuestras naciones.

Siento un alivio extraordinario.

Es como la sensación
que tenía al terminar los exámenes,

sólo que elevada
a la enésima potencia.

Siento una alegría inmensa
porque lo hemos conseguido.

Lo hemos superado.

Siento una gran satisfacción
por haber cumplido mi misión,

lo hemos conseguido.

Tenemos algo parecido a un eurobono.

Enseguida nos daremos cuenta
de que no nos costará nada devolver

el préstamo, porque se crearán
impuestos europeos nuevos.

Y no serán los ciudadanos
los que los tengan que pagar

sino por ejemplo, los chinos
que importen productos

que no respeten el acuerdo de París,
lo pagarán los gigantes digitales,

los mercados bursátiles

Los Frugales seguirán diciendo
que todo esto se ha hecho

de forma excepcional para hacer
frente a la crisis del coronavirus.

Un dinero que no cuesta nada
y que no será reembolsado

por los europeos.

¡Es mágico!

En mi opinión,
vamos a continuar con este sistema.

Estoy convencido de que hemos vivido
un momento hamiltoniano.

No digo que lleguemos
a una federación pronto,

pero en cualquier caso
vamos hacia ella.