Muere Steven Weinberg, uno de los padres de la Física moderna

Artículos relacionados

Hallan restos humanos en lago de EEUU vaciado por sequía

Las autoridades hallaron más restos humanos en la zona recreativa del Lago Mead al este de Las Vegas, donde las aguas han cedido debido a la sequía que agobia a la región, se informó el domingo. Es la cuarta vez que se descubren restos humanos en la zona, en momentos en que la sequía que afecta al oeste de Estados Unidos hace bajar las aguas en el río Colorado detrás de la Represa Hoover. Funcionarios del utilidad Guardabosques fueron convocados al aldea en la frontera entre Nevada y Arizona a eso de las 11 a.m. del sábado, al descubrirse los restos óseos en Swim Beach. Poco después, un equipo policial y de rescate fue para extraer los restos. Las autoridades dijeron que tratarán de establecer la causa de muertes, y al mismo tiempo escudriñarán registros sobre personas desaparecidas. El 1 de mayo fue hallado un barril con restos humanos cerca de Hemenway Harbor. La policía maneja la hipótesis que se trata de un hombre que murió baleado y cuyo cuerpo fue arrojado allí entre mediados de los los setenta e inicios de los ochenta. Pocos días después fueron hallados restos esqueléticos en Calville Bay. Y luego, el 25 de julio, fueron hallados más restos humanos en Boulder Beach. La policía ha especulado que al ceder más las aguas se descubrirán más restos. Los hallazgos han desatado teorías sobre casos antiguos de personas desaparecidas o asesinadas, quizás vinculados al crimen organizado y a la fundación de la ciudad de Las Vegas, que está a apenas 30 minutos en carro del lago. Las aguas del lago han caído más de 52 metros (170 pies) desde la última vez que el embalse estaba lleno, en 1983. La caída de las aguas ocurre en momentos en un creciente número de estudios científicos apuntan a que el planeta se está calentando, principalmente debido al aumento de los niveles de dióxido de carbono y otros gases que quedan atrapados en la atmósfera.

Biden dice que está preocupado por los movimientos de China en malacate a Taiwán

China considera a Taiwán parte de su territorio y nunca ha renunciado a usar la vigor para someterlo a su control.

Agencias de inteligencia de EEUU se enfocan en China y Rusia

Las crecientes acciones amenazadoras de China y Rusia preocupan a las agencias de capacidad de EEUU.

Trump dice que agentes del FBI allanaron su casa de Florida

El expresidente Donald Trump dijo en un delegación que su casa de Florida fue allanada el lunes por agentes del FBI.

Se esperan al a salvo 100.000 personas para lanzamiento de la NASA a la Luna

El cohete es sitio del programa Artemis de la NASA, que tiene como objetivo ocasionar a los humanos de regreso a la Luna en algún momento de esta década.

Compartir

José Manuel NievesSEGUIR
Actualizado:26/07/2021 17:29h
Guardar

Steven Weinberg, uno de los grandes nombres de la Física de este siglo, murió el pasado 23 de julio en su residencia de Austin, Texas, a la edad de 88 años. Allí, en Austin, en cuya Universidad fue profesor de física y astronomía desde la pasada década de los 80, el físico pasó la mayor parte de su vida. Nacido en Nueva York en 1933, al principio de su carrera Weinberg fue investigador en las universidades de Columbia, California en Berkeley, Harvard y el Instituto de Tecnología de Massachusetts. Científico agudo y excelente divulgador, sin él nuestra comprensión de la naturaleza íntima de la realidad no sería ni sombra de lo que es. Su trabajo resultó de excepcional importancia para consolidar el Modelo Estándar de la Física de Partículas, la gran teoría que describe una a una las diminutas piezas de las que está hecha la realidad y las cuatro grandes fuerzas que las gobiernan (electromagnetismo, gravedad, fuerza nuclear fuerte y fuerza nuclear débil).

Entre sus colegas, gozó siempre de un enorme prestigio y respeto. De hecho, muchos le consideran como uno de los mejores pensadores que ha dado la ciencia en más de cien años. En 1979, Weinberg fue galardonado con el Nobel de Física (junto a Abdus Salam y Sheldon Lee Glashow) por ayudar a los físicos a unificar dos de esas cuatro fuerzas fundamentales de la Naturaleza. El electromagnetismo y la fuerza nuclear débil (responsable de la desintegración radiactiva de los átomos) son, en efecto, tal y como supuso Weinberg, manifestaciones diferentes de una única fuerza ‘electrodébil’. Esa fue su mayor aportación al Modelo Estándar, una teoría tan exitosa a la hora de explicar los resultados experimentales que ha servido de guía a los físicos de todo el mundo durante más de medio siglo.

«Cuanto más comprensible parece el Universo –dijo Weinberg en una ocasión– menos sentido parece tener». Con su mítico libro ‘Los tres primeros minutos del Universo‘, publicado en 1977, consiguió acercar al gran público los más difíciles conceptos de la Física. Quien lo haya leído habrá descubierto un mundo fascinante, vibrante, oculto y fundamental, la historia del ‘todo’, desde el momento mismo del Big Bang hasta unos pocos minutos después, toda una eternidad durante la que el Universo fue adquiriendo las características que conocemos y que hicieron posible que se convirtiera en lo que es en la actualidad. «El profesor Weinberg –ha dicho Jay Hartzell, presidente de la Universidad de Texas– desveló los misterios del Universo para millones de personas, enriqueciendo el concepto de naturaleza de la humanidad y nuestra relación con el mundo».

En otra de sus obras, ‘Sueños de una teoría final‘, publicada en 1992, Weinberg mostraba sus esperanzas de que la física estuviera cerca de encontrar una única gran teoría capaz de explicar por completo la realidad, desde lo más grande a lo más pequeño. Una teoría que logre unificar las predicciones contradictorias de la relatividad y la Mecánica Cuántica, ambas acertadas pero incompatibles entre sí. Weinberg sabía que él no estaría presente para verlo, e incluso se planteó la posibilidad que nadie vería nunca esa teoría. «Es posible que los humanos no sean lo suficientemente inteligentes –dejó escrito en su libro ‘Para explicar el mundo‘, en 2015– como para comprender las leyes realmente fundamentales de la física».

A lo largo de su vida, Weinberg también buscó, junto a otros muchos, la forma de completar el Modelo Estándar con la última de las fuerzas de la Naturaleza que aún se nos resiste: la gravedad. Nadie aún, en efecto, ha conseguido ‘cuantificar’ la gravedad, averiguar si, como en el resto de las fuerzas de la Naturaleza, también existe una partícula (un cuanto, llamado ‘gravitón’) que transporte la unidad mínima de la fuerza gravitatoria. «El esfuerzo para comprender el Universo, dijo en cierta ocasión, es una de las pocas cosas que eleva la vida humana por encima del nivel de la farsa y le imprime algo de la elevación de la tragedia».

Apasionado por la filosofía y la Historia de la Ciencia, Weinberg declaró su ateísmo en numerosas ocasiones: «La ciencia no hace imposible creer en Dios, solo hace posible no creer en Dios». Pero entre sus frases más célebres a este respecto, sin duda la más citada es esta: «Sin religión, habría gente buena haciendo el bien y gente mala haciendo el mal, pero para que gente buena haga el mal, se necesita la religión».

Ver los
comentariosTemas